Sep 042008

La Noche de los Muertos Vivientes

Una ligera brisa acaricia todos los límites hasta donde consigo percibir. Noto algo parecido a un manto de seda que me cubre y se desliza sobre mi piel. Comienzo a tener constancia de mi ser, de mi cuerpo, ahora, en este preciso momento. Pero yo he estado siempre aquí, no he ido a ningún lugar, es más, tengo la convicción de que mi existencia ha sido y es la que noto. Que tontería, ¿porqué me asaltan dudas?, pues claro que soy quien soy, ¿quién voy a ser sino?.

Negro, tengo el pelo negro, lacio y abundante. Un largo mechón cae sobre mi rostro, es la primera referencia visual que tengo de mi existencia. Aparto ese oscuro telón que me separa de la escena, lo retiro con lo que parecen ser mis manos, dedos largos, un dorso venoso y huesudo. Parecen raíces agarrándose a un terreno inestable. El decorado donde me hallo, el ambiente que me rodea, me impulsa a ir más allá; pero tranquila, nada ni nadie te molesta, ya tendrás tiempo, continúa analizándote, acaba de reconocerte, quítate esa insulsa sensación de agobio. Todo va bien, eres tú, sólo estás despertando de un largo sueño, no hay motivos para la preocupación, no tienes referencias de dolor, buscas y no encuentras motivo que te alarme.

Pero ese poso de intranquilidad continua asaltándome, es como una pequeña piedra en la zapatilla, no te la puedes quitar de la cabeza. En el fondo de mi ser, algo me dice que pasa algo y ese algo, cuanto menos, es extraño, ajeno a mí, a mi control.

En seguida borro ese pensamiento de mi mente. Me siento cómoda. Las sensaciones son agradables y me dejo llevar. Me dejo llevar, por mucho que analice mi ser no consigo encontrar ningún motivo que me haga sentir mal. Entonces, porqué a pesar de todo busco en mi interior intentando encontrar una referencia que me sitúe, que me ubique, que me diga a dónde voy, de dónde vengo, quién soy. Esas preguntas resuenan en mi interior como el eco de un mensaje que se repite hasta la saciedad, hasta la eternidad. ¡Bah!, déjalo estar. Ahora sólo tengo sed. Quiero beber. Quiero beber. Me dejo llevar…

Relato colgado por olbaid en el “1er Concurso de Zombie-Relatos” organizado entre scannerFM y el Festival Internacional de Cinema de Catalunya (Festival de Sitges). La historia tenía que relacionarse con la ilustre imagen que encabeza el post, a mayor gloria de La Noche de los Muertos Vivientes, ese pedazo de clásico.

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