Dic 102008

VIRTUOSO/SA: (del latín virtuosus), según la cuarta acepción del diccionario de la RAE: Dicho de un artista: Que domina de modo extraordinario la técnica de su instrumento.

{column1}Niccolò Paganini

Paganini, compositor y violinista italiano. Rodeado de una aureola mefistofélica por sus propios contemporáneos, asombrados ante su dominio del instrumento y su vida desordenada y aventurera, Paganini fue el violinista por antonomasia del romanticismo, un iniciado en esto de mezclar arte y espectáculo, algo tan común en la cultura popular actual. A los catorce años sus profesores reconocían no tener nada más que enseñarle relativo al violín. La gira que emprendió en 1828 por ciudades como Viena, Praga, Varsovia y Berlín lo consagró como el mejor violinista de su tiempo, capaz de extraer al instrumento músico sonidos y efectos inconcebibles. Sus composiciones en las que destacan los Veinticuatro caprichos para violín solo Op. 1 (1818), estaban hechas a la medida de sus rápidos dedos, que por cierto se insertaban en unas manos que, según se dice, estiradas medían cuarenta y cinco centímetros (fuente Wikipedia, :P ), debido a que padecía aracnodactília, enfermedad debida a mutación genética cuya acertada denominación me evita hacer más comentarios al respecto.{/column1}

{column2} Jascha Heifetz interpreta el Capricho No. 24 de Paganini. Acompaña al piano: Emanuel Bay

Violinista judio de origen Lituano nacionalizado estadounidense. Dotado de un talento prodigioso y asombrosamente precoz, a los seis años se dio a conocer en público, en Kovno, interpretando el Concierto en mi menor de Mendelssohn, y debutó a los once con el de Chaikovski junto a la Filarmónica de Berlín y bajo la batuta de Arthur Nikisch. Heifetz poseía una técnica virtuosística y brillante, lo que hacía que por algunos se le acusase de ser un intérprete demasiado mecánico y frío. El que a partir de 1917 ubicase su residencia en los Estados Unidos y posteriormente adquiriese esa nacionalidad, conllevó de manera implícita e ineludible ser un detractor de la URSS y cierta vinculación a la cultura popular. Un ejemplo son ese tipo de sentencias que quedan para la posteridad a modo de acercamiento de la denominada música culta al populacho: le dijo a su admirador Groucho Marx que se había estado ganando la vida como músico desde los siete años, Groucho le contesto: “Y supongo que antes de eso era usted un simple holgazán“. Destacar en su honor la valentía de tocar a Strauss (considerado un compositor Nazi), en Jerusalén en el año 1953, salvando todo tipo de presiones alegando que la música está por encima de todo.{/column2}