Mar 122010

Mi corazón siempre ha estado en una constante reconstrucción, recoger pedazos del suelo ha sido mi única responsabilidad tras el amargo devenir de la noche. Lástima que la consciencia dure tan poco, la oscuridad vuelve, es lo único seguro y es entonces, cuando la sangre ahoga cualquier vestigio de razón. El animal asoma y la posibilidad de existir desaparece.

Una puerta, otra, humo, luces tenues, sonidos eléctricos acalambran mi cerebro. He llegado al templo y tengo que ofrecer mi cuerpo al dios, llevar las emociones al límite. Esta noche no será como otras, no volveré a ser yo. Siempre pienso que voy a conocer la verdad, la felicidad, la sensación en estado puro, esta vez será diferente, evitaré el engaño. Oleadas de placer me dejan tocar levemente el cielo, se acelera el pulso y aparece la ansiedad. Me miro las manos y observo como el presente se desvanece. Siempre es el futuro, la existencia es potencial, lo mejor está por venir, llegará en cualquier momento, sólo es cuestión de creer, de tener fe. Lo repito en voz alta, tal vez si el mensaje vuelve a entrar por mis oidos, llegue a donde quiera que deba ser oido.

Me cruzo con seres, les sonrio, ellos me retornan el gesto, da la sensación de que ellos sí lo han conseguido. ¿Daré yo la misma sensación?. No dejo de ir a rezar, a pedir por mi alma, buscar la redención. Pronto me doy cuenta de que he perdido nuevamente el tiempo, empiezo a sentir la pesadez de mi ser, la verdad, mi mentira.

"Beat the devil's tattoo". Agrupación Black Rebel Motorcycle Club (BRMC)