Jul 282008
La yaya se lo hubiese pasado de miedo. Elena y yo, gracias a la colaboración de entidades como el Gobieno de Aragón, que nos facilitó el transporte y a un representante de nuestra vecina Catalunya, que nos apoyó en la logística, disfrutamos de una velada sinigual, en la que compartimos bailes tradicionales y confidencias propias de cuñados. Lástima que al amanecer el recinto parecía un MASH del ejército americano en plena guerra de Corea.

Y la Expo qué?
¿Es que nadie piensa en la Expo?
¿Quién se acuerda de los niñooooooos?
desde aquí reivindico el día de los cuñados.