Dic 202007

maestras alegres.jpg

En elmundo.es he visto una curiosa noticia vinculada a una escuela pública sita en el paraje rural conocido como “Pago del Deseo” (ya verán que el nombre le viene al pelo), en el departamento de Saladas (provincia de Corrientes, zona noroeste de Argentina).

 

Al parecer al conductor de un autobus (póngale acento y digan: “chofer de una combi”), no le bastaba con efectuar el trabajo por el que se le remuneraba, sino que además de desplazar al personal docente, a lo largo de los escasos quince kilómetros que separan la localidad de Saladas del centro escolar, le gustaba dejar contentas y alegres a las quince maestras. Un tipo más que cumplidor podría pensarse, de esos que no se conforman con hacer lo justo.

 

Esa aparente virtud alabada en secreto por las educadoras resulta incompatible con el mantenimiento de una relación estable con aquellas. Sobre todo cuando averiguas que una serie de pixeles caprichosos andan por la Red conformando la figura de tu amada esposa disfrutando de los placeres de la carne, de la carne de otro, de la carne del “chofer del placer”.

 

La mentira tiene las patas muy cortas, dice el saber popular, más aun cuando tiene la forma de imágenes digitales ocultas en un ordenador al alcance de tu amada. La novia del donante de placer las encontró y despechada utilizó, al igual que su ex, las nuevas tecnologías para saciar su sed de venganza, distribuyendo las pruebas de la infamia a través de Internet y telefonía móvil.

 

Las instantáneas no dejan lugar a dudas. Todo era una metáfora. El conductor bonaerense tenía una misión: cual chamán del placer, conseguir transportar a otros mundos a las comunicadoras del saber, a otros lugares posiblemente vedados a la tradicional mentalidad rural.

 

Aunque creo que el concepto de tradicional no tiene el mismo significado para la población femenina de la región de Corrientes. En Mburucuyá, otro municipio de dicha región, una mujer con una profesión no precisamente sospechosa de ser liberal, la de policía, ha sido protagonista de la siguiente noticia que transcribo por disfrute del léxico:

La sensual morocha -que ingresó a la Escuela de Suboficiales de Santa Fe en 2004- se sacó fotos con un teléfono celular y las envió al joven. Lo que no sabía era que las imágenes llegarían como por arte de magia a sus superiores.

Apenas una diminuta tanga negra y la camisa celeste de su uniforme, adornada con el cinto con el portacargador, el portaesposas y la amenazante cachiporra.

 

Finalizar con las declaraciones de una de las morochas protagonistas de la noticia del conductor sex-machine, en las que reconociendo su participación en los juegos sexuales del profesional del volante, desvincula completamente al centro escolar….. buf, ya se sabe: “excusatio non petita, acusatio manifesta”…

 

2 Comentarios to “LAS ALEGRES MAESTRILLAS”

  1. Demalapeor dice:

    Vaya con las morochas y la cachiporra del bonaerense!

  2. raul dice:

    che pasen el numero de estas maetras k las llamo para una noche hot

Deja Un Comentario

(necesario)

(necesario)