Abr 242007
Un tipo llamado Marcos, sin necesidad de utilizar técnicas agresivas de publicidad del tipo “yo no soy tonto” de los listos de MediaMarket, ni el desparrame de cualquier campaña navideña, siguió a pies juntillas el manual básico de publicidad para torpes:
- Dejar claro la calidad del producto. “costo del gueno, costo de guena calida“.
- Delimitar claramente la tipología del consumidor al que lanzamos el mensaje. “ha chabale rollao y no venir lo menore“.
- Una buena ubicación del establecimiento facilitará el acceso al potencial cliente. Ayudarse de un plano o croquis. “esperar al lao de la bentana de detras mi casa y en lo banco de asentarse“.
- La atención personalizada siempre es de agradecer. Un trato directo y humano entre vendedor y cliente siempre favorece la relación comercial. “podei silvar o llamarme y sargo po la bentana“.
- Cuando se está seguro de la calidad del producto no hay porqué esconder el precio. Mostrarlo nos ayudará a dejar clara la situación del género dentro del mercado. “vale 20 uros una barrita“.

Marcos sólo cometió un error, un error fatal. Ser un tipo legal: “no llamar la atension o no su vendo na“. Y no contar con que la policía no sabe apreciar el buen costo….;)

La gente se ríe de su ortografía, pero las instrucciones son impecables y el ejemplo de marketing geolocalizado, como para un libro. Viendo el plano tan detallado, lo he marcado en tagzania:
http://www.tagzania.com/item/48253
Buen trabajo amigo Luistxo.
Creo que Marcos estuvo a punto de utilizar las herramientas que ofrece Internet, pero el miedo al Cibercop le obligó a usar medios más tradicionales. Ahora se arrepiente…