Dic 302008

Ron Wood, el autor de frases tan célebres como: “he vivido la mayor parte de mi vida en una cárcel de oro

A su padre, que no iba a ningún sitio sin su armónica, lo encontraban a menudo durmiendo la borrachera sobre la huerta de la casa.

    • Se ve que no heredó únicamente su gusto por la música…ni tampoco por la horticultura…ni por dormir en siticos incómodos… a Ron tampoco le gustaba ir a ningún sitio… borracho.

En una ocasión, por ejemplo, John Lennon y Yoko Ono llamaron a la puerta de su habitación de hotel en Nueva York y, nada más entrar, el Beatle le dijo a su mujer “¡Tú a lo tuyo, coño!… Así que ella se dirigió a una silla en un rincón y se puso a tejer”, mientras el cantante le preguntaba a Keith Richards “¿cuál es la droga del día?”. Era la heroína.

    • El amigo John mientras discurría como encajar la frase “Imagine no posessions I wonder if you can” en su conocido hit pacifista, tenía tiempo de sacar su herencia primate para mandar a la pesada de Yoko a hacer manualidades. Una cosa es compartir cama día y noche, ejercer de iconos pre-Bono, pero que te jodan el chute era ya demasiado.

El guitarrista cuenta cómo su colega Keith Richards, a quien describe como “míster zar antidroga”, llegó a amenazar con un arma de fuego a un Wood atiborrado de cocaína.

    • Ojo como tenía que ir el amigo Ron para considerar a Keith un terapeuta de Proyecto Hombre. O más bien al señor Wood lo que le pasó es que se vio venir a su colega Richards, con un cabreo de cojones por haberse empaquetado en la nariz toda la ración de polvo disponible. Un apunte al biógrafo: yo intentaría que mister, zar y antidroga no fuesen en una misma frase.

Ha vuelto a tropezar con el alcohol. Esta vez lo ha hecho en compañía de una camarera rusa de 19 años, Ekaterina Ivanova, Katia para los amigos, con la que se ha encerrado 11 días en su mansión de Irlanda. El tropiezo le puede costar a Wood 23 años de matrimonio: su mujer, Jo, ha dicho que hasta ahí podíamos llegar y que o volvía él o se iba ella.

    • El hombre intenta por todos los medios no caer en el alcohol, pero se encuentra en casa a Jo, con los morrillos recién inflados de botox hablando de los viejos tiempos. Que si cuando vivías con Jimi (Hendrix) eras un porreta de tres al cuarto, que si te hubieses llevado mejor con Elton (John), a estas alturas ya serías Sir como el capullo de Mick (Jagger), que si todos los pasillos de los hoteles de más de cinco estrellas del mundo te la han visto … Vamos que un día, harto de ser un sesentón incomprendido, temeroso de acabar apoyado en una valla bebiendo Don Simón, charrando con el resto de yayos sobre las últimas obras del barrio de Camden, Ron decidió cambiar su rumbo. Salió de casa con lo justo (visa oro y tema como para un cotillón), se cruzó con Amy (Winehouse), recién llegada de tierras cálidas, que venía de comprar unas botellitas en el chino, le presentó a una chica que acababa de conocer mientras se retocaba las pestañas en el baño y surgió el amor. Él al principio no estaba convencido, la nena no era muy habladora, pero hacía unos coros maravillosos (además de ser rusa, tener 19 años y más batallas que el pirata Drake).

    Paul y Ron

      Ron está creando escuela en el panorama musical británico. Paul Weller se está tirando a su corista de 23 años teniendo 50, Paul se puso las pilas, se preparó un combinado y se puso a reflexionar:

      Tuve un grupo, The Jam. No son los jodidos Rolling Stones pero me defiendo en solitario.

      Tengo 50 años, Ron 60, Además a mí me desenchufan por pesado en los festivales, cual abuelo cebolleta guitarra en ristre. Además vuelvo el año que viene al FIB.

      Total, que el tipo durante un concierto, en un abandono casual de su ego, se dio cuenta que había una nena a su back que le hacía gorgoritos. ¿Qué coño hace si yo me valgo?, se preguntó. Pero esta no es la cuestión, enseguida le vino a la mente su desesperada búsqueda de hembra joven y tras aplausos del respetable, se dirigió a ella y le solicitó su nombre y edad. ¡No, a ella no!, a su representante. Le mostró el contrato y comprobó que se llamaba Hannah (putada que no sea la Montana, pensó, mezclando imágenes de porno cibernético), tenía 23 primaveras y según rumores malintencionados del batería le gustaba chupar…ginebra. Cogió una libreta, se apretó dos ginebras con tónica y se puso a hacer cuentas. Intentó pintar una regla de tres en una servilleta haciendo cálculos con las edades de Ron y Ekaterina y llegó a una conclusión: “estoy enamorado”. Y por el momento parecen perdices y bebieron… bebieron los charcos de Praga.

    Sus habitaciones de hoteles ya no son “la Central de Juergas”, sino un lugar en el que, tras los conciertos, se sienta a ver series de televisión (es “fanático” de CSI).

      • Joder, ¡cuánto daño ha hecho el CSI de las narices!. Y no me refiero al efecto sobre gremio policial que anda sacando huellas en casos de relevancia extrema como el robo de dos corderos. Lo que no es de recibo es que una estrella del rock o el miembro de uno de los grandes grupos de la historia, nos desvele este extremo. Es como cuando te cuentan que han estado engañándote toda la infancia. Ron, aunque sea mentira, sigue contando chorradas como aquella de que te cambiaron todo el plasma sanguíneo para sacarte toda la mierda que corría por tus venas. Los mitos de la música popular deben ser respetados, cual mago y sus trucos. Hay cosas cuya verdad uno prefiere ignorar y dar rienda suelta a la imaginación o… al photoshop.

      Dic 222008

      Sèbastien ChabalDesde que el torneo cinco naciones se denominaba así (ahora son seis), prácticamente no había echado el ojo al rugby, pero desde hace algunas semanas Teledeporte (de lo poco que merece la pena en la inevitable TDT), todos los lunes ofrece un partido de  la Guinnes Premiership, la máxima competición del rugby en Inglaterra. Hoy me he tragado un partido de los Sale Sharks, el equipo en el que juega Sebastien Chabal, un tipo que no me gustaría encontrarme en mi camino, sobre todo cuando llevo un melón entre los brazos. ¿Para qué cuento esto?… pues realmente es una simple excusa para hablar de este deporte y poner un vídeo resumen del partido. Hay varias cosas a la hora de aplicar justicia que me gustan bastante más que en el fútbol, como que haya sonido en vivo de los micros de los árbitros o que estos se ayuden de los medios técnicos, ya que si hace falta detener un partido para visionar una jugada en vídeo, pues se hace y ello sin que pierda un ápice de intensidad el encuentro. Aunque hay veces que sea algo complicado aplicar la ley cuando una buena manada de sincuello se están aplicando masajes, normalmente a pesar del continuo y nada suave contacto, suele imperar el respeto, por lo menos no existe tanta picardía como en el balonpié.

      Algunos enlaces de interés:

      1. Guinnes Premiership
      2. Federación Española de Rugby
      3. International Rugby Board (IRB)
      4. El Rugbier
      5. El rugby en la wikipedia
      Dic 202008

      Estamos a punto de acabar el año y por estas fechas uno hace resumen de lo acontecido. Qué debería haber hecho, qué hice y no pude o quise, qué no me dejaron hacer, qué no me atreví, qué no me dio tiempo a hacer, qué hice sin querer, qué daño provoqué, qué mal me comporté, qué hice por quedar bien, qué no hice por quedar mal, qué pude haber evitado, qué… Una pérdida de tiempo. Sólo es pensar, y pensar sin llegar a la acción es no existir. Tendencia a plantearnos cosas cada cierto tiempo, a empaquetar recuerdos y archivarlos para dejar espacio a otros. Es un volcado de memoria hacia el gran almacén que conforma nuestra existencia.

      Ayer vi una obra de teatro de las que hacen pensar. La tortuga. Un recorrido por los dos siglos que anteceden al presente a través de la memoria de una tortuga en proceso de metamorfosis – evolución. El famoso quelonio Harriet, recogido por Charles Darwin en 1830 en las islas Galápagos y que falleció en el 2006, sirve como idea para crear un pesonaje que, interpretado por la genial Carmen Machi, ha evolucionado hasta casi convertirse en un ser humano. El personaje, testigo presencial de los grandes hechos históricos acaecidos durante su larga vida, revela a un historiador a modo de memorias sus viviencias junto al, a priori, techo de la evolución: el ser humano. Su existencia  que parte la inocencia e ignorancia propia de un bebé, además que su inherente desarrollo como ser vivo, sufre un sorprendente salto en el desarrollo filogenético (como especie), observando desde su  humilde posición en la jerarquía de los seres vivos, como la  especie humana toca techo en el desarrollo….. de la infamia: guerras mundiales, genocidios, hambre, etc. Ello se muestra con crudeza a pequeña escala, a través del comportamiento de los tres homínidos que le acompañan durante sus confesiones, quienes muestran sin complejos las miserias del homo sapiens y las complicadas relaciones con sus semejantes: egoismo, odio, envidia, celos, etc.

      Una buena manera de recordar el pasado para no caer en los errores es a través de las imáges, las que nos ofrecen en este caso The Big Picture (boston.com). Cuarenta instantáneas impresionantes del año 2008, cada una de ellas por un motivo : parte 1, parte 2 y parte 3.

      Un niño afgano se oculta de una tormenta de arena tras una tienda de un campo de refugiados en Kabul el 7 de octubre de 2008. Alrededor de un cuarto de millón de afganos han vuelto a sus casas este año desde Pakistan e Iran, muchos de ellos debido a motivos económicos y de seguridad que se reflejan en el exilio

      Dic 182008

      {column1}
      Siga a ese coche!{/column1}{column2}
      Llueven mujeres – Fleggaard{/column2}

      fuente: Yonkis
      Dic 122008

      fabchannel_logo_2008_shades_es

      Con la emisión live streaming del concierto de los británicos Fiction Plane el pasado 7 de Diciembre y la publicación hoy de la filmación íntegra en la web, el canal online de vídeos de conciertos Fabchannel.com  ha alcanzado las 1000 filmaciones completas en su archivo de vídeo a la carta.

      Desde 1999 Fabchannel ha filmado conciertos en diferentes salas de Amsterdam, Los Angeles y Barcelona (Apolo y Bikini). Estrellas de la música como Paul Weller, Richard Ascroft, Bloc Party, Arcade Fire, Madness, Editors, Simple Minds, Lori Meyers o The Sunday Drivers han pasado por las cámaras de Fabchannel. Pero entre esas 1000 filmaciones completas, no solo se puede ver a estrellas, sino también a muchos otros artistas noveles que luchan por un hueco en la industria, lo cual ha sido y es el rol principal de esa web.

      Durante años de actividad, Fabchannel se ha convertido en promotor internacional de la música en directo y de nuevos artistas, pionero en el desarrollo de tecnologías de vídeo online y técnicas de producción AV en conciertos. Gracias a su labor de difusión cultural, esta empresa de origen holandés, ha sido galardonada en varias ocasiones, destacando el premio Webby (NY), más conocido como los “Oscars de Internet”, a la mejor web musical del mundo en 2006.

      Pese a tiempos de crisis y apostando por el futuro del mundo online, tres semanas atrás, Fabchannel estrenó el primer estudio de realización de vídeo HD en el mundo para la retransmisión exclusiva de conciertos en vivo en la histórica sala Paradiso de Amsterdam. En 2009 Fabchannel construirá más estudios para emitir en directo desde otras salas y países, además en los próximos meses se publicarán más grabaciones de conciertos en Barcelona y Madrid.

      Por todo ello Felicidades a Fabchannel y a seguir así, sobre todo dándome alegrías como comunicarme el ¡haber ganado un concurso!, por disfrutar de los geniales Who Made Who, joder que ilusión, sólo he tardado treinta y cuatro años. Gracias a Who Made Who por un concierto acojonante que me activó las endorfinas y me hizo recordar aquél de hace dos años en el FIB. Espero el regalo impacientemente, de momento a seguir bailando.

      Dic 102008

      VIRTUOSO/SA: (del latín virtuosus), según la cuarta acepción del diccionario de la RAE: Dicho de un artista: Que domina de modo extraordinario la técnica de su instrumento.

      {column1}Niccolò Paganini

      Paganini, compositor y violinista italiano. Rodeado de una aureola mefistofélica por sus propios contemporáneos, asombrados ante su dominio del instrumento y su vida desordenada y aventurera, Paganini fue el violinista por antonomasia del romanticismo, un iniciado en esto de mezclar arte y espectáculo, algo tan común en la cultura popular actual. A los catorce años sus profesores reconocían no tener nada más que enseñarle relativo al violín. La gira que emprendió en 1828 por ciudades como Viena, Praga, Varsovia y Berlín lo consagró como el mejor violinista de su tiempo, capaz de extraer al instrumento músico sonidos y efectos inconcebibles. Sus composiciones en las que destacan los Veinticuatro caprichos para violín solo Op. 1 (1818), estaban hechas a la medida de sus rápidos dedos, que por cierto se insertaban en unas manos que, según se dice, estiradas medían cuarenta y cinco centímetros (fuente Wikipedia, :P ), debido a que padecía aracnodactília, enfermedad debida a mutación genética cuya acertada denominación me evita hacer más comentarios al respecto.{/column1}

      {column2} Jascha Heifetz interpreta el Capricho No. 24 de Paganini. Acompaña al piano: Emanuel Bay

      Violinista judio de origen Lituano nacionalizado estadounidense. Dotado de un talento prodigioso y asombrosamente precoz, a los seis años se dio a conocer en público, en Kovno, interpretando el Concierto en mi menor de Mendelssohn, y debutó a los once con el de Chaikovski junto a la Filarmónica de Berlín y bajo la batuta de Arthur Nikisch. Heifetz poseía una técnica virtuosística y brillante, lo que hacía que por algunos se le acusase de ser un intérprete demasiado mecánico y frío. El que a partir de 1917 ubicase su residencia en los Estados Unidos y posteriormente adquiriese esa nacionalidad, conllevó de manera implícita e ineludible ser un detractor de la URSS y cierta vinculación a la cultura popular. Un ejemplo son ese tipo de sentencias que quedan para la posteridad a modo de acercamiento de la denominada música culta al populacho: le dijo a su admirador Groucho Marx que se había estado ganando la vida como músico desde los siete años, Groucho le contesto: “Y supongo que antes de eso era usted un simple holgazán“. Destacar en su honor la valentía de tocar a Strauss (considerado un compositor Nazi), en Jerusalén en el año 1953, salvando todo tipo de presiones alegando que la música está por encima de todo.{/column2}

      Dic 082008

      Acabo de finalizar la lectura del libro Blancas Bicicletas: creando música en los 60 (White Bicycles: making music in the 60’s), en el que se narra en tono autobiográfico como evolucionó el panorama musical en la década de los 60 y parte de los 70, y la influencia que ejerció sobre toda una generación. El autor del texto es Joe Boyd, el que fue productor musical de gente como Pink Floyd (produjo el primer single), Fairport Convention, The Incredible String Band, Nick Drake, además de muchos otros grupos a lo largo de su carrera.

      Lo bueno del libro es que quien lo escribe lo hace en primera persona, contando lo que pasó en aquellos convulsos años, algunas veces para desmitificar, otras para simplemente poner claro algunos aspectos, pero siempre, manteniendo una bonita sensación de nostalgia, sintetizada en el principio y final de un capítulo del libro que me gustó especialmente. Joe Boyd, norteamericano de nacimiento, se sorprende de que en un pequeño establicimiento ultramarinos londinense, al pedir un bocadillo de jamón y queso no le sirviesen semejante combinación por parecer un insulto a la tradición británica. Él, en aquél momento, pidió dos bocatas, tiró dos rebajadas y juntó jamón y queso haciendo uno sólo. Tras analizar la evolución en la producción musical hasta nuestros tiempos, al final del capítulo se descuelga con la siguiente sentencia: “Lo he pensado mejor, póngame un bocadillo sólo de queso, por favor“.

      Boyd acompañó en una gira por Europa a la Blues and Gospel Caravan, un grupo de experimentados músicos de blues, que en aquel momento no eran precisamente la corriente principal en los EUA. La aventura era cuanto menos arriesgada, teniendo en cuenta que para alguno de ellos (Muddy Waters por ejemplo), era la primera vez que tocaban ante un público blanco. La sorpresa fue monumental, aunque por otra parte esperada por Boyd, las actuaciones fueron un éxito de público y crítica.

      Desde su productora “Witchseason productions” estableción lazos con discográficas como Elektra, Polydor y sobre todo la importante vinculación con Islands y su fundador Chris Blackwell, con quien produjo trabajos para Fairport Convention, The Incredible String Band y Nick Drake. Durante lo que puede parecer un corto periodo de tiempo, la intensidad del mismo dejó su factura quedándose bastante gente por el camino, unas veces por el abuso de drogas otras por situaciones mucho más complejas, que tendían a simplificarse por la existencia de las citadas sustancias. Un caso particular fue el del ahora considerado autor de culto Nick Drake, un músico folk puro con una personalidad complicada.

      En compañía del agitador John Hopkins (a.k.a. Hoppy), co-fundó el garito psicodélico londinense UFO. Ahí sí que me gustaría haber estado, un lugar en el que además de tener un buen staff especializado en promover viajes astrales, se pudo disfrutar de los primeros Pink Floyd, que por aquél entonces aún contaba con Syd Barrett, ya con ciertos problemas con la realidad. Por no hablar del festival de Newport en 1965, en el que se marcó, con Dylan como actor principal, un cambio en el modo de escuchar la música en vivo, con división de opiniones entre un público que se alineaba con una corriente de artistas emergentes y “amplificados” y otra parte que veía como la vieja guardia folk unplugged se tenía que hacer a un lado para abrir paso. Dejo una pequeña muestra del evento citado y espero que con esta pequeña reseña haya conseguido en pequeña escala lo que el libro ha conseguido conmigo. Por cierto, es una constante en el libro el trasfondo político y social tan importante en aquellos años, en los que se iniciaban importantes cambios en la sociedad civil y sus derechos. Por desgracia aún queda mucho por hacer en ese campo, sobre todo en la conciencia social, que parece ir a un ritmo mucho más lento del que podría haberse imaginado en aquellos tiempos.