La galería “Capla Kesting Fine Art“, en Brooklin, tendrá en exhibición entre el 7 y el 23 de Abril la estatua titulada: “Monument to Pro-Life: The Birth of Sean Preston“, la cual muestra a una Britney Spears desnuda y de tamaño natural dando a luz a su primer hijo sobre una alfombra de oso.
El artista, Daniel Edwards, en un acto de sublimación absoluta lo considera “un tributo sincero al acto de dar a luz” y que, atención que ésto es más fuerte aún si cabe, dice que Britney es una portavoz no elegida para el movimiento “pro-vida” debido a que “dejo su carrera para tener un hijo“. Madre mía, madre mía, madre míííía, lo que ha tenido que tragar el pequeño Sean además de líquido amniótico….
Si alguien le quiere buscar una explicación a la obra más allá del frikismo evidente, pues que se olvide, ya que algunos que intentaron ver una afirmación política que le diera un sentido al asunto (al movimiento anti-aborto en EEUU se le llama “pro-vida”), se toparon de bruces con la aclaración del amigo Daniel, que negaba toda vinculación con el “Manhattan Right to Life Comité”, grupo anti-aborto que había colocado panfletos en la exposición.
En cambio, al parecer, con Paris Hilton y la no menos sorprendente “Paris Hilton Autopsy“, si que hay un poso intencional en la obra de Daniel Edwards, ya que se trata de un PSA (public service announcement), que trata de causar impacto en la juventud y tras la visión de una Paris cadavérica, con un hueco en el abdomen, que yace sobre el marmol soporte de autopsias, advertir de los riesgos del abuso del alcohol. Cada sociedad dispone de los individuos que más influyen sobre ella y, joder, Paris podrá ser cualquier cosa, pero un ejemplo… buf, que sociedad tan complicada.
